Ginebra
Antes de ayer por la noche llegamos por fin a Alemania: este año fuimos por Suiza, ya que mis padres querían visitar a un amigo suyo en Ginebra que trabaja en la ONU y que nos enseñó el interior de algunos edificios de Naciones Unidas. El edificio principal fue construido en los años 20, pero después se fue ampliando. El interior consiste en múltiples salas de reuniones, en las que se debaten los temas que trata Naciones Unidas: por ejemplo, el día que fuimos había varias reuniones que trataban los derechos de las minorías indigenas.
La sala más grande ha salido alguna vez en la televisiónEs dificil describir la cúpula, ya que su aspecto varía según el lugar desde el que se mire: por eso es complicado hacerse una idea de como es sin haberla visto. Por ejemplo, los colores cambian completamente cuando se mira desde un extremo de la sala o desde el otro. Algunas veces parece que es completamente turquesa, mientras que desde otro lugar se ven todo tipo de colores. Además, desde la sala no se ve realmente la profundidad que tiene la obra debido a las estalactitas: para percibirla, es necesario subir a un pasillo un poco elevado.
Sólo pude hacer una foto de la sala XX: se me acabó la batería :(También vimos la biblioteca, que está distribuida en varias estancias. Cada estancia está dedicada a un tema: derechos humanos, economía, ciencias políticas... Lo más impresionante era la sala de fichas, que es donde se guardan las antiguas fichas de los libros de la biblioteca. hay cientos de cajones y cada uno contiene un montón de tarjetas con información detallada de cada libro. Según nos contaron, no saben que hacer con todas las fichas, ya que toda la información está ahora en una base de datos.

Por suerte, en Alemania había menos tráfico: el problema fue que en las autopistas alemanas no hay limitación de velocidad, a no ser que se indique expresamente. Eso se traduce en que hay que alcanzar velocidades superiores a 150 km/h para poder incorporarse al carril izquierdo de la autopista para adelantar a vehiculos lentos. No suelo conducir tan rápido y la verdad es que es poco agradable cuando la autopista no está desierta. Por suerte tocaba cambio y mi padre siguió conduciendo hasta el final del viaje.
Al final llegamos a la torre hacia las diez de la noche. Al día siguiente me encontré con algo inesperado: resulta que en casa de mi abuela han decidido cambiar de operador de Internet, por lo que de momento no tengo conexion :( Se supone que lo van a arreglar pronto, pero hasta entonces tengo que conectarme desde un Internet-Café de la ciudad, ya que no hay ni un sólo vecino cerca de casa que tenga su red desprotegida. De todas formas, sigo recorriendo el barrio con mi llavero detector de redes WiFi abiertas :D










