Desconcierto

Me resultó extraño despertar en Darmstadt. Me costó volver a entrar en la rutina. Me confundí y cogí la taza que se parece a la que tengo en Madrid en vez de la que uso aquí. Se me hizo raro entrar en una bañera en vez de una ducha. Ya iba a salir de casa cuando me acordé de que el bus pasa con un horario fijo, pero me costó acordarme de las horas. Bajé con cuatro minutos de tiempo y a media escalera me di cuenta de que nunca llego con tan poco tiempo. El bus se me escapó en las narices. Estaba desconcertado y aún bastante dormido. Al ser 2 de Enero, las calles estaban desiertas. Era como un sueño.

Despedidas: el 1 de Enero amaneció gris, triste y lluvioso

A lo largo de la mañana terminé de despertar. En las dos semanas que había estado en Madrid me había olvidado de todo. En el trabajo todo me parecía distante, como si hubieran pasado años desde que estuve ahí por última vez. Y eso es muy bueno: significa que han sido unas vacaciones de verdad. Las he disfrutado un montón gracias a las personas con las que las he compartido :) Poco a poco me voy acordando de donde estaban las cosas en el supermercado, de cual era mi buzón en el portal, de que yo tenía que pedir cita en el médico y todo aquello que parece haber sido... el año pasado ;) Feliz 2014.

Lo bueno es que por encima de las nubes siempre hace un día esplendido :)

Düsseldorf

Las tres últimas semanas del año han sido intensas: desde un finde en Düsseldorf hasta la segunda parte del Hobbit, la verdad es que lo he pasado en grande :) No creo que tenga sentido reflejar todo aquí, asi que aprovecho la que probablemente sea la última entrada del año para poner unas cuantas fotos de Düsseldorf. La ciudad me impresionó mucho, ya que nunca había estado y no era consciente de que tuviera tantas cosas interesantes. Estuve una noche, que pasé en un hotel. Un hotel, no un hostal. Fue toda una experiencia no compartir habitación con extraños :D Lo mejor: el hotel (4*) era más barato que el hostal :P

El Rin atraviesa Düsseldorf: cruzamos dos enormes puentes sobre el río y subimos al "Rheinturm", la torre de comunicaciones que se ve a la izquierda. La foto es una prueba de que en Alemania también hay Sol en invierno, aunque se esconda tras las nubes ;-)

Al lado de la torre hay unas casas de Gehry que están literalmente arrugadas :D Aparte de fotogénicas, los reflejos de las casas eran perfectos para sacarle partido a la función HDR de la camara del móvil, que es la razón de que la luz en la foto sea tan curiosa.

Tras el Guggenheim de Bilbao (1997), parece que Gehry quiso que estas casas (1998) fueran aún más curvas: no quiero saber la pinta que deben tener los planos :D Eso si, al parecer son todo oficinas, asi que no creo que nunca pueda vivir en estas casas :(

A la vuelta de la esquina está el "Medienhafen", un antiguo puerto del Rin que ahora se ha convertido en zona de lujo con edificios cada cual más llamativo que el anterior, incluyendo gigantes figuras de colores que trepan fachadas.

No logré enterarme de lo que había en este edificio en forma de viga, pero no me importaría tener un despacho con vistas en el ventanal de delante :D Lo malo es que me temo que son oficinas de una de esas empresas que solo mueven papeles.

El "Medienhafen" visto desde la torre de la primera foto. Las casas arrugadas están en medio en primer término. Las vistas son espectaculares y solo cuesta 4 € subir: además, arriba nos tomamos un chocolate viendo los últimos rayos de Sol :-)

Las ventanas de la torre están inclinadas en vez de vertical, de manera que se puede mirar hacia abajo: en esta foto se ve la propia torre! :D La hilera de luces a lo largo del pilar es un reloj. Eso si, es muy lioso, ya que está en base 10 en vez de base 2 :P

El segundo día fuimos a Colonia, que está a tan solo 30 minutos en tren. Una vez más el día fue nubloso, pero al atardecer el Sol asomó de nuevo bajo las nubes dando paso a una "hora dorada" impresionante: casi parecía otra ciudad :D

En Colonia subimos a pie a la torre de la catedral: cuatro años antes había subido y me pareció un esfuerzo asequible, pero esta vez tuve que parar varias veces en el camino cual anciano. Sin duda, deben haber hecho más alta la catedral ;-)

Al igual que en otras ciudades, el enorme puente de ferrocarril de Colonia está lleno de candados, pero nunca había visto tantos juntos. Se estima que hay 40.000 candados con un peso total de varias toneladas. Desde luego, alguien se ha forrado vendiendolos :P

Cepillo

No lo entiendo. Son unos exagerados. Mi cepillo de dientes estaba impoluto. Limpio y funcional. Puede que la cabeza del cepillo estuviera un poco desgastada, pero poca cosa. Pues se partieron de risa cuando lo vieron. Tampoco es para tanto. Al fin y al cabo, hay que amortizar las inversiones. Sería una pena tirar un cepillo cuando aún funciona perfectamente. Les hizo tanta gracia que al final me sentí obligado a comprar uno nuevo. Encima sólo los venden de dos en dos: ¿y que hago yo ahora con el otro? Me sentí triste al tirar el antiguo. Le tenía cariño después de tanto tiempo juntos. Decían que no lo usarían ni para cepillar zapatos. Vaya desalmados.

Prometo que lo tenía desde hace menos de un año. Creo ;-)

Stockholm. Stockdunkel.

El título de esta entrada es un juego de palabras en alemán: "stockdunkel" significa "oscuro de narices", que es como está Estocolmo estos días a partir de las tres de la tarde. Y con eso no quiero decir que a las tres empiece a anochecer. No. Con eso quiero decir que a las tres de la tarde no se ve tres en un burro. Las pocas horas de Sol son una de las cosas que más me han impresionado en mi segunda visita a Estocolmo, tras la primera hace ya más de tres años. Esta vez el motivo ha sido un workshop en la KTH, pero de paso he visto algunas de las cosas que me habían quedado pendientes.

Campos helados en el norte de Alemania de camino a Estocolmo

Aprovechando que por fin estoy terminando de leer los libros de Millenium, me di una vuelta por el barrio de Södermalm, que es donde transcurre gran parte de la acción. En palabras de nuestra guía de Free Tour Stockholm, si el centro es hipster, Södermalm es super-mega-hipster :D Muchas calles me sonaban del libro e incluso pasé por Mosebacke, la zona en la que Lisbeth Salander se esconde en el segundo libro. En otras partes de la ciudad también tropecé con nombres del libro. Pasé por la plaza de Odenplan, donde vive el ficticio abogado Bjurman: lo curioso es que ahí ví un abogado llamado Björkman - ¿coincidencia?

Al contrario de lo que creía, Mosebacke no es una calle, sino una plaza con puerta incluida

En Södermalm incluso comimos en el Kvarnen, el bar/restaurante al que Lisbeth Salandar va con Miriam Wu en el segundo libro. Por supuesto, no dudé en pedir albóndigas suecas, también conocidas como albóndigas del IKEA. Me impresionó que todos los platos incluyeran ensalada, pan y mantequilla, que nos pusieron nada más sentarnos para hacer más amena la espera. Siguiendo otro consejo, el último día probé la comida rápida sueca, que consiste en un roll con puré de patatas, dos salchichas y lechuga. Al principio lo del puré de patatas se hace un poco raro, pero me gustó mucho. Además da calor, que ahí siempre conviene :D

Mi intención era subir a la torre del ayuntamiento, pero está cerrada en invierno :(

Lo que sí que dio calor fue la "sauna vikinga" a la que fuimos. La teoría es bien sencilla: meterse en una sauna a 110 ºC y luego saltar a un lago a 6 ºC. En la práctica se hace un poco más duro, pero incluso repitiendo el proceso tres veces lo sobreviví :D No tiene precio ver el termométro a más de 100 ºC y al "sauna master" echando más leña al fuego mientras el sudor brota por todos los poros. Sin embargo, lo mejor son los minutos después de salir del agua gélida, ya que parece casi surrealista: a pesar del frío, estábamos en bañador como si fuera verano, mientras nuestros cuerpos seguían "humeando" vapor.

Por si acaso alguien duda, tengo un diploma que certifica que hacía mucho frío!

Igualdad

Nada más llegar a Darmstadt, me llamó la atención que la universidad organizaba una LAN Party con el lema "Girls Only". Más tarde descubrí que se lleva haciendo varios años y que es una de las medidas con las que la universidad intenta luchar contra un problema preocupante: la desigualdad. De género, se entiende. Solo conozco la estadística de la escuela de informática, con tan solo 15% de alumnas, pero en ingeniería eléctrica el panorama es parecido. Dicen que Alemania es mejor en todo, pero desde luego en este tema no es el caso, a pesar de que la universidad hace todo lo posible por mejorar.

La misma temática se discute en otras universidades y paises

Al principio, las medidas de la universidad me desconcertaron, ya que aún no era consciente de las dimensiones del problema. Por ejemplo, no entendía otra de las iniciativas, que consiste en "Frauenfrühstücke", es decir, literalmente "desayunos de mujeres" para alumnas, profesoras, doctorandas y secretarias. Si el problema era la mayoría de hombres, ¿no era igual de malo fomentar actividades solo para mujeres? ¿No ampliaba eso aún más la brecha que se quería cerrar? ¿No era más lógico que hubiera el mismo número de hombres que de mujeres para acabar de una vez con una diferenciación sin sentido?

La programación, corazón de la informática, fue inventada por Ada Lovelace

No lo entendí hasta que vi el tema con perspectiva y me di cuenta de la enorme y aterradora magnitud del asunto. El objetivo de las actividades no es que la gente se deshaga de estúpidos prejuicios. Es algo mucho más fundamental. Ni se me había pasado por la cabeza que ese pudiera ser el problema: se trata de autoconfianza. La sociedad alemana inculca a la gente que las mujeres no valen para trabajos técnicos hasta el punto que ellas mismas lo creen. Es demencial: ¿como es posible que se fomente una idea tan absolutamente absurda? Da igual por donde se mire, no tiene pies ni cabeza.

Una máquina de Rube Goldberg es un buen uso para todos esos trastos rosas :D

No hay que buscar mucho para ver que ese prejucio de la sociedad no es cierto. En informática, empezando por Ada Lovelace, inventora de la programación, hasta Radia Perlman, apodada "madre de Internet" por desarrollar el Spanning Tree Protocol, pasando por Dina Katabi, catedrática del MIT que publica trabajo tras trabajo a cada cual más ingenioso e impresionante que el anterior. Lo malo es que aunque la universidad haga todo lo posible por evitar la desigualdad, solo puede luchar contra sus consecuencias. La raíz del problema está en otro lado: en una sociedad que parece anclada en la prehistoria.

últ. vez

El que diseñó la función de WhatsApp que indica cuando alguien se ha conectado por última vez debe ser sin duda una de las personas más retorcidas y crueles del mundo. Su único rival es el que decidió incluir en Facebook el famoso "seen" que indica cuando se ha leído un mensaje privado. A lo largo de meses he intentado encontrar un motivo razonable para esas funciones pero lo único que he encontrado es odio, schadenfreude y mala saña. No se me ocurre ninguna situación en la que esa información pueda ser de ayuda. Si al menos fuera un dato anodino, a nadie le importaría, pero es cizaña en su máxima expresión.

El video ya tiene su tiempo, pero sigue siendo genial

Se podría argumentar que sirve para saber si alguien ha leído un mensaje urgente, como por ejemplo un "llego tarde" o "estamos fuera". Si cada mensaje fuera un atraco a mano armada, como ocurría con los SMS, tendría su sentido: en vez de pagar un precio desorbitado para contestar con "ok", se podría ver directamente si el mensaje ha sido leído o no. Sin embargo, los mensajes son gratis. GRATIS. Por lo tanto el daño psicológico-emocional del dichoso "últ. vez" y del nefasto "seen" también es gratuito. Solo me puedo preguntar: ¿quien? ¿quien fue el iluminado al que se le ocurrió semejante desproposito?

Ya lo decía el CEO de Sun en 1999: "you have zero privacy anyway, get over it"

También se podría decir que esas funciones se han heredado de los chats tipo el difunto MSN Messenger o GTalk. Sin embargo, hay una fina pero muy importante diferencia. En un ordenador, que un usuario esté "online" solo quiere decir que hay una pantalla en una habitación en la que están apareciendo los mensajes, pero el destinatario puede estar en cualquier otra parte de la casa o viendo algo en otra ventana y por eso no contesta. En un móvil, "online" quiere decir que el destinatario tiene la pantalla delante de las narices y ha abierto la aplicación. No queda espacio para inventar consuelos a mensajes ignorados.

Solo le falta poner "seen and ignored" :P

No es que el tema me preocupe, ya que por desgracia hace tiempo que no envio mensajes cuya no contestación me vaya a desanimar: ¡ojalá! Sin embargo, me voy enterando de las complicadas técnicas para evitar ese desatino de "seen" o "últ. vez". Mi conclusión es que era un mal evitable. No hacia falta hacer tanto daño. Ni el Doctor Maligno y Blofeld juntos hubieran logrado tramar semejante plan para hundir en la depresión a tanta gente. Y a pesar de todo, WhatsApp y Facebook siguen teniendo un éxito arrollador porque en el fondo, a todo el mundo le gusta ver que un mensaje es contestado nada más ser visto.

Airborne Electronics

El avión apenas había posado el tren de aterrizaje principal sobre la pista y aún le quedaba un buen tramo para detenerse cuando en algún lado sonó un delatador móvil, supongo que avisando de un mensaje nuevo. Mientras tanto, mi vecino se divertía con un juego en su smartphone. El avión no estalló y los motores no fueron pasto de las llamas. Tampoco nos salimos de la pista. Vaya decepción. A lo mejor se podría pensar que siendo Teleco y dedicándome a redes inalámbricas, debería saber cuanto hay de verdad en las advertencias sobre dispositivos electrónicos en vuelo. No lo sé. Pero lo peor de todo es que creo que nadie lo sabe.

Lyon nocturno desde las alturas durante mi último vuelo a Madrid

Las razones para prohibir los dispositivos electrónicos son de todo tipo, pero parece que en el fondo la explicación es "por si acaso". Sin embargo, hay algunos motivos indiscutibles. Por ejemplo, no tiene sentido intentar usar las funciones de red de un móvil en un avión. Por un lado, a una altura de varios kilómetros, el móvil tiene que emitir a toda potencia para intentar alcanzar una estación base en tierra. Por otro lado, las estaciones base no están pensadas para que un móvil pase por su área de cobertura a 700 km/h. Las estaciones en tierra tendrían que estar pasando clientes de una a otra (handover) a una velocidad para la cual no están diseñadas.

Algún lugar de Alemania poco después de despegar desde Frankfurt

También tiene sentido la prohibición genérica de dispositivos que emitan señales electromagnéticas. Aunque las frecuencias que utilicen no sean las mismas que las que utilizan los sistemas del avión, un dispositivo "chapucero" comprado en a saber donde puede que no cumpla del todo todas las normas. Aunque la solución sería especificar exactamente los dispositivos que se pueden usar y los que no, hacerlo cumplir simplemente no es factible. Sería curioso un anuncio del estilo: "... solo se permiten dispositivos de la marca XYZ ...". Por lo tanto, más vale prevenir que curar y prohibirlo todo.

Hay simulaciones electromagnéticas de aviones, asi que no todo es pura paranoia :)

Hay mucho debate sobre si prohibir todos los dispositivos durante despegue y aterrizaje tiene sentido o no. Parece que la razón tiene que ver con que son las fases más criticas del vuelo. Es decir, si pasa algo, la gente debería estar más pendiente de salir del avión con cierta celeridad que de subir a Facebook fotos de lo que está pasando. También parece que tiene que ver con que no salga volando ningún teléfono en caso de que no sea el aterrizaje más suave que se haya visto. Pero a la gente le da igual. Lo único que importa es el WhatsApp para decir que el avión casi ha llegado, como si así se llegara antes a casa.

Red Postal

Empecé a escribir postales desde Alemania en el verano del 2008. Le copié la idea a mi madre, que cada verano escribe a sus amigos desde la torre. Desde entonces he intentado enviar postales desde todos los sitios que he visitado: me hace ilusión mandarlas :) A pesar de que las redes modernas sean algo que me fascina y a lo que le dedico casi todo mi tiempo, la red postal sigue siendo algo único, ya que no solo transmite información, sino literalmente objetos. Esa misma postal que escribo desde la habitación de un remoto hotel será la misma que tenga en sus manos el destinatario: me parece algo realmente especial.

Esta postal llegó a la vez que la visita de la persona que me la había mandado :D

A algunos lugares he podido viajar después de recibir la postal :)

A veces me cuesta darme cuenta de que la red postal es diferente, sobre todo cuando se mezcla con las redes modernas. Por ejemplo, justo después de haber mandado una postal, me sorprende que en una conversación por mail el destinatario todavía no sepa lo que le acabo de mandar y tardo un poco en darme cuenta de que la postal sigue en el buzón esperando pacientemente a que Correos la recoja. Aunque el enorme retardo parezca una desventaja, los mensajes asíncronos pueden servir para comunicar cosas que no tengan prisa y que no haga falta que interrumpan al destinatario haciendo pitar su smartphone.

Las postales también me ayudan a descubrir sitios impresionantes que no conocía!

He traido a Darmstadt las postales que recibí cuando todavía estaba en Madrid

Mirar el buzón al llegar a casa me recuerda la emoción de conectarse para mirar si había e-mails nuevos cuando aún no tenía smartphone: ¿habrá llegado algo nuevo? La ilusión de encontrar algo aparte de spam analógico es genial :) A lo largo de los últimos años he seguido recibiendo postales con recuerdos desde un montón de sitios distintos: han viajado desde lejos y cada postal cuenta una nueva aventura. Las he ido colocando en la cómoda de mi cuarto, pero el fin de semana pasado decidí ordenarlas y ponerlas en un marco parecido al que ya tengo en mi cuarto con postales de hace ya algún tiempo.

Desde que vi la imagen de este monte frente a la costa vasca, tengo pendiente ir

Estando tan relativamente cerca, aún no conozco Portugal: ¡quiero ir! :)

Al igual que con el primer marco, las postales están sujetas con una especie de esquinas adhesivas que en principio están pensadas para álbumes de fotos: la ventaja es que no hace falta pegar las postales y por lo tanto no se estropean. Aunque se pueden volver a sacar sin problema, esta vez las he escaneado por ambas caras, ya que en algunas el texto empieza a borrarse. Sin duda, esa es otra característica única de lo analógico que también me sorprende: mientras lo digital solo puede estar entero o roto, lo analógico da segundas oportunidades para descifrar lo que decían esas tenues letras apenas legibles :D

El cuadro que estaba apoyado en la cómoda está colgado ahora en la pared de enfrente

Helicóptero

Hace unas semanas recibí por correo un regalo en una caja muy grande. Al agitarla, oí el familiar ruido de muchas piezas mezclándose y casi no me lo podía creer: sonaba a LEGO! Al abrirlo, mi ilusión se confirmó al ver que era un enorme modelo de un helicóptero de LEGO Technic :) Hace años que no montaba uno así y tenía unas ganas enormes de volver a encajar las famosas piezas de plástico. A lo largo de las últimas semanas lo he ido construyendo poco a poco, yendo lento para aprovecharlo más. Además he documentando el proceso con fotos, de las cuales pongo unas cuantas a continuación.

El modelo terminado mide nada más y nada menos que 59 cm de largo

Aunque muchas piezas siguen siendo igual, parece que durante los años en los que no he construido nada ha habido una evolución. Por ejemplo, piezas muy parecidas que antes eran negras ahora son de colores distintos para distinguirlas mejor. Otra cosa que me ha llamado la atención es que hay más piezas especializadas para determinadas funciones, aunque la mayor parte siguen siendo genéricas. También me ha impresionado que las piezas típicas de LEGO Technic, es decir, los bloques con agujeros, han cedido el paso a barras también con agujeros pero sin enganches en la parte superior e inferior.

Las barras móviles sirven para sacar las ruedas, inclinar las helices y bajar la rampa

El helicóptero en sí es impresionante. Lo que más me gusta son los mecanismos que tiene: aparte de girar ambos rotores a disitintas velocidades, puede abrir una rampa trasera, plegar el tren de aterrizaje y bajar un gancho de rescate. Lo más llamativo es que todo eso se hace girando una única rueda, ya que hay una ingeniosa caja de cambios que permite seleccionar el mecanismo que se quiere activar. De todo el diseño hay un único aspecto que no entiendo: el tambor en el que se enrolla la cuerda con el gancho está sobre un eje sujetado con una pieza que hace muy dificil que gire, pero es lo que pone en las instrucciones :(

El famoso paso: el eje gris no puede girar bien estando sujeto con ese conector

El problema de que sea tan dificil girar ese eje es que hay que hacer una fuerza considerable para bajar el gancho, lo cual repercute en todos los engranajes de la caja de cambios. Lo malo es que apenas han sobrado piezas, pero a lo mejor pido las que harían falta para solucionar ese extraño diseño. Buscando si a otra gente también le había pasado, he encontrado un montón de páginas de fans de LEGO que comentan el modelo y proponen todo tipo de mejoras al diseño original :D La verdad es que tras terminar este modelo, tengo ganas de volver a Madrid y reconstruir alguno de los que tengo ahí!

Las dos barras verticales en forma de Y traducen rotación en movimiento lineal

La cola del helicóptero es tan larga como el cuerpo central

Los engranajes oscuros transmiten la rotación al engranaje de al lado, pero no al eje

Me sorpendió que la rampa fuera una pieza única, en vez de estar compuesta de otras

Caja de cambios: las piezas rojas se mueven para seleccionar los distintos mecanismos

El album completo de fotos del montaje se puede ver en este enlace :)

Esperanza

Recuerdo que hoy hace cuatro años andaba por la noche de camino al albergue de Darmstadt. De golpe, me acordé de todas las preocupaciones del verano que acababa de terminar. Entre el viaje y la llegada a Alemania, el día había sido tan intenso que no me había dado tiempo a pensar en aquello. Me sentí muy aliviado y alegre al darme cuenta. "Aquí" - pensé - "eso no me afecta". Y seguí caminando por la noche imaginando lo guay que iba a ser todo.

Una parte del plano que fue mi guía los primeros días: el albergue está al lado del lago