Tunnelbohrmaschine

Aún quedan todas las correcciones por delante. Es probable que todavía tenga que reescribir alguna que otra parte. Pero hoy he terminado el primer borrador, desde el primer hasta el último capitulo. Es un trabajo lento. Avanzo poco a poco. Centímetro a centímetro, haciendo un túnel a través de una gran montaña durante casi cuatro años. Y el final aún no ha llegado. Aún se pueden presentar rocas muy duras capaces de hacer añicos la cabeza de cualquier tuneladora. Tunnelbohrmaschine. En aleman todas las palabras tienen más fuerza. Aún se puede derrumbar todo. Pero al menos el final está un poco más cerca.

Cabeza de una tuneladora. Foto por WSDOT en Flickr.

Volllast

El final me está costando. Mi único objetivo es entregar la tésis. Intento sacar tiempo de debajo de las piedras. Desde hace meses que he renunciado a las tardes y a los findes. Hace semanas que no cocino nada que requiera más tiempo que hervir algo. Hace muchos días que no uso el fuego de la cocina. Tengo postales pedientes de mandar desde el verano. Apenas he echado un vistazo a las miles de fotos que he hecho en los últimos congresos. Hace tiempo que debo estar intratable, aunque no sea consciente de ello. Y aún queda mucho por delante. Solo puedo agradecer que la gente me aguante :)

No es que haga nada con resistencias: el que tiene que resistir soy yo

Ruido

Buscando errores en un experimento, estos últimos días he estado mirando el valor EVM (Error Vector Magnitude) de transmisiones en el laboratorio. Aunque EVM suene extraño, no es más que una medida del ruido blanco como el que se veía en las antiguas televisiones analógicas. Al dibujar el EVM en el tiempo y en la frecuencia han salido curiosos dibujos tridimensionales. A veces es un bosque de ruido en el que cada árbol es distinto pero igual al de al lado, pero otras se distinguen las interferencias en ambas dimensiones. Un mensaje del ratón inalámbrico, un "hola" de la red del edificio... o los estudiantes de al lado haciendo de las suyas :D

Ruido blanco gaussiano. O bosque de colores.

¡Maldición! ¿Quien ha causado esa cordillera de interferencia en mis datos?

Radios en la oscuridad del laboratorio: que no sea por falta de LEDs.

Foto mientras espero a que el experimento llegue a donde puedo buscar el error.

Konstanz

La puntualidad suiza es aterrante. Al subir al avión de SWISS rumbo a Zürich, el piloto insistió a los pasajeros a que se sentaran rápido para poder salir a la hora. Eso no tiene nada de raro. Sin embargo, se le notaba en la voz la tensión ante la posibilidad de llegar tarde a Zürich. El hombre estaba verdaderamente estresado. Al aterrizar unas horas más tarde, el jefe de cabina nos comunicó no sin cierto orgullo que habíamos llegado incluso con adelanto. Por supuesto, el tren que cogí después salió puntual y llegó poco antes de medianoche a su destino final. Al salir, no podía creer que estuviera ahí: Constanza.

A punto de aterrizar en Zürich a bordo de un Avro RJ100

La ciudad de Zürich al borde de su enorme lago

El Rin cerca de Schaffhausen

Las cataratas del Rin: las vi de lejos hace cuatro años, pero ahora las pude ver bien

Atardecer en la isla de Mainau, también conocida como la isla de las flores

Vista desde la catedral de Constanza hacia la salida del Rin desde el lago

Los barcos son un medio de transporte muy eficaz en el lago

Casa pintada en la centro de Constanza: muy cerca estaba el famoso elefante (enlace)

A pesar de estar nublado, la luz entraba a raudales en el claustro de la catedral

Paseo a lo largo del lago

Canal que separa la ciudad de un convento convertido en hotel de lujo

Los alpes suizos al atardecer bajo una espesa capa de nubes

Crescendo

Hoy se cumplen cinco años desde que llegué a Alemania y, hace unos días, se cumplieron ocho años desde la primera entrada de este blog. La entrada que escribí hace un año a raíz de estas fechas no era muy alentadora. Entre tanto, hay algo que sin duda ha cambiado: ya no tengo tiempo para estar desalentado. Los últimos meses han sido cada vez más intensos en cuanto a trabajo. Apenas tengo tiempo de escribir aquí, ya que tengo que escribir ahí: hasta hace poco aún me parecía algo lejano e inalcanzable, pero de pronto me encuentro escribiendo al fin la tésis en la que llevo trabajando tres años y medio: ¡aún me cuesta creerlo!

También se cumplen dos años desde que me regalaron las plantas: ¡siguen vivas! :)

Boarding

Cabina de los nuevos aviones "Dreamliner" de LAN Chile, en un viaje a Madrid

No lo entiendo. No tiene sentido. Parece que les gusta estar de pie. Esperando. Listos para asaltar la puerta de embarque. Si los sitios no estuvieran asignados, lo entendería. Pero no lo están. En cuanto llaman a "pasajeros que necesiten asistencia, pasajeros con niños, pasajeros business, pasajeros guay plus, pasajeros galaxy megaclub, pasajeros esmeralda, pasajeros de la orden del ala de titanio" y demás fauna, ellos saltan. No son nada de lo anterior. Pero ellos saltan y forman una fila delante de la puerta. Tarjeta de embarque y pasaporte en la mano.

Pasan a llamar por filas, las últimas primero. Los de la cola ya están ansiosos, pero no pueden pasar. Porque ellos tienen una de las primeras filas de clase popular. Por supuesto, para ser también los primeros en aglomerar el pasillo en cuanto el avión aterrice y salir corriendo. Salir corriendo a esperar en la cinta a que salga la maleta. Parece que disfrutan estando de pie. Les encanta esperar.

Pero eso será en un rato. Aún estamos subiendo al avión. Tengo un asiento en las últimas filas, a las que ya han pedido pasar. Despistado, me pongo a la cola. Aquello no se mueve. De pronto caigo en la cuenta. Estoy en la fila de los acelerados. Para llegar a la puerta tengo que abrirme paso entre la gente que no debería estar ahí y abarrota la entrada. Me hace sentir mal, como si me estuviera colando.

Al fin encuentro la cola de verdad, mucho más corta. Claro, toda la gente que debería estar pasado está esperando en vano a que la cola ficticia se reduzca. Me fijo en el asiento del que está delante mio: es de una fila que aún no han llamado. En la puerta, desesperados con que no aparezca nadie de las últimas filas, llaman al resto justo a tiempo para que el de delante mio pueda pasar. Eso es el nivel pro de los acelerados. No risk, no fun.

¿Y para que? El avión no sale antes. Las maletas no salen más pronto. Nadie llega antes a su destino. Pero ellos han sido los primeros. Eso es lo que importa.

Geopuzzle

Aunque al final ha sido con tres meses y medio de retraso, hoy al fin he ordenado los recuerdos en forma de billetes, tickets y entradas que he ido guardando a lo largo del tercer año de doctorado. Antes solía ordenarlos por tema, mientras que el año pasado los ordené por tiempo. Sin embargo, me he dado cuenta que desde que vivo en Darmstadt suelo coleccionar este tipo de recuerdos cuando no estoy en Darmstadt. Por ello, esta vez he intentado ordenarlos por lugar, haciendo un puzzle para cada ciudad. El resultado podría haber quedado mejor, pero al menos captura algunos momentos entre Abril de 2013 y Abril de 2014.

New York. Solo fueron cuatro días, pero fuero cuatro días intensos. Muy intensos.

Madrid en Junio. Siendo en Madrid, el año pasado no pude dejar escapar la WoWMoM.

Barcelona. No es que necesitara el pasaporte para entrar, sino que lo renové ahí ;-)

New Orleans. No vi caimanes vivos, pero me comí un bocata de caimán :D

Madrid en Navidades. El cartel con mi nombre indicaba mi sitio en Nochebuena.

Düsseldorf y Köln. La última vez que había subido a pie, la catedral no era tan alta :(

Londres. Me gusta subir a torres, ver las vistas y comprar una postal arriba (ver NY).

Madrid en Octubre. Hacía demasiados años que no iba al Auditorio.

Darmstadt. Aquí casi todo tiene que ver con el trabajo.

Regreso al mar

Al principio, el regreso a Jávea cinco años más tarde fue como abrir un álbum de fotos antiguo. Por todas partes había detalles que me recordaban momentos de aquel viaje en el verano de 2009. Andaba por las habitaciones de aquella casa como si estuviera en un antiguo templo cuyas paredes cuentan historias. Pero no habíamos vuelto para buscar nostalgia, sino para escribir una nueva historia: fue corta, ya que solo fue un fin de semana, pero sin duda mereció la pena. La luz, el Sol y el color del cielo eran impresionantes. Hacía tres años que no me bañaba en el mar. Pero todo ello no hubiera sido nada sin amigos con los que compartirlo :)

Cena a la luz de la luna llena

Pies

Se ve que me bajé del avión con el pie izquierdo. Menos mal que aterrizamos con dos horas de retraso y ya eran las ocho de la mañana: si encima llegan a ser las seis como estaba previsto, probablemente me hubiera atrofiado el pie en el mismo aeropuerto de Sydney. Tampoco es que aguantara mucho más. Fue apenas un día más tarde cuando pensé "Me duele el pie izquierdo. Bah, ya será para menos". Parece que mi pie no opinaba lo mismo: casi tres semanas más tarde, sigue sin perdonarme. Tampoco hay que ponerse así. Solo le obligué a dos semanas de paseos por Sídney y Singapur a base de Voltarén.

No llegué a reptar como los Worms, pero Singapore Airlines ganó muchos puntos con esto

He buscado en eBay a ver si me venden un pie nuevo, pero me salen resultados muy desconcertantes. Por si fuera poco, el pie derecho no tardó en solidarizarse con el izquierdo y doler también. Según crecía mi desesperación, crecían mis inversiones: primero compré el Voltarén en Wu's Pharmacy (5.95 €), luego zapatos nuevos en Chinatown (27.55 €), y finalmente plantillas anatómicas en Happy Walker (52.36 €). Creo que el tipo de Happy Walker nunca había vendido sus plantillas de teletienda en tan poco tiempo: casi soy yo el que mete la Visa en el terminal mientras aún me contaba las bondades de las plantillas.

Esta imagen es bastante fiel a los hechos

Esa gente que va corriendo, esa ancianita que me adelanta, esos viajeros que van de pie en el autobús... ¡que envidia! En el trabajo me dicen que ahora ya he llegado definitivamente a la tercera edad. Pero... ¿yo no estaba en la primera? :(